El barnizado El barnizado es aquel proceso que permite recubrir un soporte con fines protectores y decorativos El Proceso de barnizado En el "Proceso de barnizado" se indica el procedimiento de aplicación de los diferentes barnices más apropiados para conferir al soporte el efecto estético y las características físico-químicas deseadas. El proceso de barnizado esta constituido por diferentes fases: - Lijado del soporte Operación fundamental en el proceso de barnizado consistente en pulir la superficie del soporte a barnizar para obtener una superficie totalmente lisa y uniforme, eliminando las irregularidades y facilitando la adherencia física del barniz. - Tintado (si es necesario) Operación mediante la cual se le confiere al soporte el color, la uniformidad y se le resalta la belleza de la madera -Aplicación de imprimación aislante( si es necesario) aplicación de una imprimación aislante, especialmente diseñada para favorecer una mejor adherencia del barniz sobre soportes especiales, normalmente de naturaleza exótica. - Fondeado aplicación de uno o más manos de fondo con el objetivo de proteger y cubrir el poro del soporte. Dependiendo del soporte y de la calidad del proceso de barnizado que queramos realizar, existen diferentes tipos de fondos, tanto a poro abierto como a por cerrado. - Lijabilidad del fondo operación necesaria para preparar la superficie sobre la cual han sido aplicadas las respectivas manos de fondo, con el fin de aplicar la mano de acabado. - Aplicación del acabado aplicación de la mano final de barniz, para conferir al soporte las características físico-químicas y el efecto estético deseado. Determinadas exigencias en el proceso de barnizado pueden hacer que las operaciones descritas anteriormente sigan un orden distinto al indicado o incluso que se realice alguna otra operación. Para seleccionar un proceso de barnizado es necesario valorar: La naturaleza del soporte a barnizar El acabado que se desea conseguir El sistema de aplicación El proceso de secado El sistema de lijado La posibilidad de pulir Antes de iniciar un proceso de barnizado es necesario además controlar: La idoneidad de los factores ambientales - la humedad ambiental tiene que estar comprendida entre el 40% y 75% - la temperatura ambiental ideal debe oscilar entre 18°C y 22°C - el entorno debe ser exento de polvo y de otros posibles factores contaminantes (siliconas, etc.) La idoneidad del soporte a barnizar - el soporte tiene que tener una humedad comprendida entre 8% y 14% - la temperatura del soporte tiene que estar comprendida entre 18°C y 22°C - el soporte tiene que ser preparado adecuadamente (calibrado, lijado, exento de polvo, etc.) La idoneidad de los productos selecionados - se debe seleccionar correctamente la idoneidad del barniz a utilizar, consultando las fichas técnicas y efectuando pruebas previas; es decir, tiene que ser seleccionado el proceso de barnizado idóneo para conseguir el resultado deseado. - para soportes especiales, (por ejemplo soportes en papel, melaminas y maderas exóticas), deben ser seleccionados con mucho cuidado la idoneidad de los barnices que se desean utilizar, ya que se pueden presentar problemas de adherencia. - Se debe estar seguro que los barnices utilizados no estén en malas condiciones para su aplicación - la temperatura de los barnices debe ser la adecuada: en el momento de la aplicación debe estar comprendida entre los 18°C y los 22°C. El correcto uso del barniz -Es necesario utilizar los catalizadores adecuados y en las proporciones indicadas. Esta información se puede consultar en las fichas técnicas de los productos o ver en las etiquetas de los envases. - la dilución del producto debe realizarse con el disolvente adecuado para conseguir la viscosidad de aplicación adecuada. - para evitar problemas imprevistos (cuarteos, problemas de adherencia, problemas de secado, etc)., es necesario atenerse a los procesos de barnizado, realizar las mezclas en el porcentaje justo que se indican en las fichas técnicas de los productos. El correcto empleo y funcionamiento de las máquinas de aplicación/secado: - verificar el correcto funcionamiento de todas las máquinas de aplicación empleadas - verificar que las condiciones o los túneles de secado tengan la correcta temperatura necesaria para la fase de secado. - verificar el correcto manejo de las máquinas auxiliares del barnizado (calibradoras, lijadoras, pulidoras etc.)
Para que las condiciones de barnizado sean las adecuadas es necesario el empleo de los siguientes instrumentos: - Fichas técnicas, para consultar y verificar la idoneidad de los productos empleados - Termómetro/ Higrómetro, para evaluar la idoneidad de los factores ambientales, - Higrómetro para madera, para saber la humedad exacta del soporte - Termómetro - Viscosímetro -Balanza - Cronómetro: instrumentos para medir diferentes parámetros del barniz y obtener así los datos indicados en las fichas técnicas. Tipología de los diferentes soportes a barnizar Además de la madera maciza son empleados, en base al tipo de acabado que se desea conseguir y a los costes de los mismos, los siguientes soportes: - Tablero aglomerado - Tablero aglomerado contrachapado de muchas especies leñosas - Tablero aglomerado rechapado con papel o melamina - Tableros alistonados - tableros laminados - Tableros de virutas - Tableros de fibras de densidad media - Tableros de fibras de densidad media contrachapado de muchas especies leñosas - Tableros de fibras de densidad media contrachapado con chapas precompuestas - Tableros de fibras de densidad media contrachapado con papel, melamina y PVC - Tableros de particulas - Tableros fenólicos - Bambú, rattan, mimbre etc - Otros: Poliuretano expandido, plástico, vidrio etc Los barnices y los procesos de barnizado más idóneos deben ser seleccionados en función de las características específicas del soporte. Tipos de acabados Los acabados son clasificados según tres principales características: diseño del poro, grado de brillo , poder de cubrición y resistencias físico-químicas
Relativamente a la capacidad de poner en evidencia el poro de la madera, un acabado puede ser: Para conseguir acabados a poro abierto se utilizan en los procesos de barnizado fondos y acabados con bajo residuo seco; por procesos a poro cerrado se utilizan productos con un residuo seco más alto, es decir, que ofrezcan mayor cubrición. Un mismo proceso de barnizado puede dar como resultado acabados diferentes dependiendo de la madera que se utilice, esto es debido a las diferentes características de estructura y las diferentes capacidades de absorción de las diferentes especies leñosas. Maderas con poro particularmente profundo como fresno, roble, castaño, nogal, son recomendadas para acabados a poro abierto. Las maderas que no tienen una porosidad muy profunda como son el cerezo, el maple, el pino, el haya, son recomendadas y utilizadas para procesos de barnizado a poro cerrado. dependiendo del grado de brillo , un acabado se define como: . Brillo . Semi-brillo . Satinado . Semi-mate . Mate El mismo acabado puede tener grados de brillo distintos en función de: A poro abierto A poro cerrado
- del fondo sobre el que está aplicado - de la cantidad de producto aplicado, ya sea tanto de fondo como de acabado - del tipo de catalizador empleado, y el porcentaje de disolvente empleado - de las condiciones de secado previstas para el acabado. En función de su opacidad, un acabado puede ser: Además de estas propiedades principales, un acabado se distingue también por sus características físico- químicas, por sus cualidades estéticas que confiere al soporte, y por los diferentes sistemas de aplicación. Sistemas de aplicación Los sistemas más comúnmente utilizados para la aplicación de los barnices para madera son: Transparente Pigmentado (en cualquier color)
Aplicación a brocha, pincel, muñequilla etc empleados en el sector artesanal o en el bricolage Aplicación a inmersión: Técnica principalmente empleada para: - soportes torneados - carpintería de exterior ( ventanas ) - sillería (para el tintado) Aplicación a pistola La aplicación a pistola consiste la atomización del barniz sobre la madera a través de diferentes sistemas de nebulización La aplicación mediante rociadores puede ser mediante: Pistolas aerogáficas la nebulización del barniz ocurre por acción de aire comprimido que proporciona la pistola, la cual se alimenta de: - un depósito colocado sobre la pistola( actúa por gravedad) - un depósito colocado debajo de la pistola (actúa por succión)
Para barnices tipo poliuretano y poliéster, dónde nos podemos encontrar problemas de pot-life, las pistolas pueden ser alimentadas mediante mezcladoras automáticas con dos compartimentos o tanques, las cuales hacen la mezcla del producto en el momento se va a aplicar. - un tanque aparte cerrado herméticamente por acción del aire comprimido - un tanque aparte por acción de una bomba Pistolas y bombas con sistema airless la nebulización del barniz se produce por la acción de la bomba a alta presión, sin aire Pistolas y bombas con sistemas airmix la nebulización del barniz se produce por la acción de la bomba a mediana presión y la introducción de aire por la tobera mejorando así el pulverizado y la distribución del barniz. Aplicación electrostática iEl barniz, cargado eléctricamente y rociado a través de una pistola electrostática, es atraído sobre el soporte a barnizar, el cual tiene carga contraria al barniz, por acción de un campo eléctrico que se genera entre la instalación de aplicación y el soporte a barnizar. Este sistema, particularmente eficaz para disminuir el desperdicio de barniz, es utilizado para el barnizado de soportes torneados.
Sistemas de secado Los sistemas o procesos de secado de los barnices para madera se pueden subdividir en dos categorías: . Mediante secado natural . Mediante secado forzado La secado natural consiste en la evaporación de los disolventes y/o en la reacción química que se produce entre el producto aplicado y un reactante, la cual lleva al endurecimiento de la película del barniz, pudiendo ser este el aire. El secado forzado consiste en la evaporación de los disolventes y/o la reacción química de los productos sobrepuestos, que llevan al endurecimiento de la película del barniz, utilizando un túnel con circulación de aire forzado y con la contribución de una fuente de energía como: . aire caliente (mediante túnel con carrusel, túnel monoplano, con planos múltiples, verticales, basculantes) . radiaciones emitidas por lámparas especiales (túnel con lámparas infrarrojas y ultravioleta). La formación de una película de barniz se produce por: Secado físico La película de un barniz se forma por la simple evaporación de los disolventes y los diluyentes del producto aplicado. Tienen este tipo de secado todos los productos monocomponenti, por ejemplo: (nitrocelulósicos, vinílicos, base agua, etc.) Secado o polimerización química La película de barniz se forma por la reacción química existente entre una base y un catalizador, además de la formación de la película por evaporación de los disolventes: - Por reacción química entre los distintos grupos funcionales de la base y el catalizador Los productos que tienen este tipo de desecación son los poliuretánicos de dos componentes - Por reacción de catalizadores y acelerantes Los productos que tienen este tipo de desecación son los poliuretanos y los ureicos - A causa de particulares radiaciones UV: las radiaciones UV provocan la descomposición de los fotoiniciadores contenidos o agregados en el momento de la aplicación de los productos. Los productos que tienen este tipo de desecación son los poliésteres y los barnices UV. Secado por oxidación La película se forma por acción de la evaporación de los disolventes y la reacción lenta de producto con el oxígeno del aire, que modifica la estructura química inicial del barniz.
Tienen este tipo de secado los productos oleosintéticos, nivelantes, oleouretánicos. El Proceso de lijado En un proceso de barnizado, el lijado puede ser realizado de las formas que se presentan a continuación: - manualmente - con máquinas semiautomáticas - con máquinas automáticas El lijado tiene que ser siempre realizado paralelamente a la dirección de la maya de la madera. Siempre debe ser realizado: - sobre el soporte en crudo, antes de iniciar el proceso de barnizado. - sobre la superficie ya fondeada previamente, antes de la aplicación del acabado. Para obtener una adecuada adherencia del barniz que se va a aplicar, puede ser necesario realizar un lijado previo en los siguientes casos: - entre dos manos de fondo poliuretánico o poliéster, si ha sido superado el tiempo máximo para la aplicación del mismo. - después de la aplicación de un aislante Lijado del soporte - Para conseguir un barnizado a poro cerrado, el lijado del soporte debe realizarse con una lija con un grano de 120-150 - Para conseguir un barnizado a poro abierto, el lijado del soporte debe realizarse con una lija con un grano entre 150-180 Lijado del fondo - Para el lijado de un fondo poliéster se suele realizar mediante una primera mano de lija entre 220-240, para desbastar y una segunda mano de lija entre 320-380 antes de la aplicación del acabado. - Para el lijado de un fondo de poliuretano se suele utilizar primero una lija con un grano de 280 para desbastar y posteriormente una lija de 320-360 antes de la aplicación del acabado. - Por el carteggiatura de un fondo nitrocelulósico o sintético se suele utilizar una lioja con un grano comprendido entre 220-320. Exigencias particulares pueden surgiren el proceso de lijado, las cuales pueden necesitar de lijados especiales. Para el lijado de perfiles tipo astas, marcos, zócalos, perlinature, etc. Son empleadas lijadoras especiales diseñadas para este tipo de soportes, dotadas de cintas de lijado con contramoldura o discos perfilados específicamente con diferentes durezas superficiales (tipo scotch-brite).
Sistemas de pulido Para conseguir acabados especialmente brillantes(como un espejo) en la fase final del proceso de barnizado, pueden ser utilizadas máquinas especiales denominadas pulidoras constituídas por uno o más rodillos formados cada uno por numerosos discos de fieltro o trapo montados sobre un árbol que funciona con un motor proporcionando movimientos de rotación. Las pulidoras pueden estar constituídas por: - un rodillo único el panel a pulir es pasado muchas veces bajo la enceradora; el plano sobre el que son puestos los paneles para pulir están debajo del rollo con un movimiento de ida y vuelta; - de más rodillos puestos en línea el panel a pulir entra de un lado de la enceradora y sale por el lado opuesto; este sistema generalmente es usado en producciones industriales en serie. Para limitadas producciones de pulido, se puede utilizar también enceradoras orbitales a mano.
Los barnices sintéticos protegen la madera creando una capa impermeable de gran adherencia, que resalta su veteado natural.
En general, cuando se aplica barniz sobre madera, se obtiene un acabado transparente con un grado de brillo que depende de las características del producto. En función del nivel de brillo de la superficie tratada, el acabado será brillante, semibrillo, satinado o mate.
Si el acabado obtenido es totalmente transparente, diremos que se trata de un "acabado al natural", porque la aplicación del barniz conserva el tono natural de la madera. Por contra, cuando aplicamos tintes para modificar la tonalidad original de la madera, hablaremos de un "acabado con color o tintado".
Los tipos de barniz sintético para madera que más se utilizan en la actualidad son los siguientes:
Barniz de Poliuretano
Los barnices poliuretánicos se caracterizan por su elevada adherencia y resistencia química. Protegen la madera de golpes, abrasiones y ralladuras. Es el tipo de barniz más utilizado en carpintería de interiores. El barniz de poliuretano puede proporcionar un acabado transparente o pigmentado de la madera, a poro cerrado o abierto y está disponible en distintos grados de brillo.
Barniz Nitrocelulósico
Los barnices nitrocelulósicos realzan la belleza natural de la madera. Dan a la zona barnizada un acabado muy suave al tacto y una gran transparencia que resalta el veteado natural de la madera. Es frecuente su utilización en restauración de antigüedades porque dan un aspecto mórbido y ceroso, similar a los barnices de época. Pueden trabajarse a poro cerrado o abierto y están disponibles varios niveles de brillo.
Barniz Acrílico
Los barnices acrílicos nos proporcionan un tacto muy sedoso, secan rápidamente y no presentan amarilleo con el paso del tiempo, aunque son más blandos que los barnices poliuretánicos. El barnizado con barniz acrílico está especialmente indicado en trabajos donde se requiera que la tonalidad de la madera permanezca invariable con el paso del tiempo. Pueden trabajarse a poro cerrado o abierto y están disponibles en varios niveles de brillo.
Barniz Poliacrílico/Poliéster
Los barnices poliacrílicos/poliésteres se caracterizan por tener un elevado poder de cubrición y están especialmente indicados para obtener acabados a poro cerrado.
Técnicas de aplicación del barniz sintético
Las técnicas para barnizar madera varían mucho dependiendo del tipo de barniz utilizado y del estado de los muebles a tratar.
Con madera cruda o muebles sin barnizar, podemos aplicar cualquier tipo de barniz, aunque es necesario escoger bien el tipo de barniz para obtener el resultado deseado. También es importante tener en cuenta la antigüedad de la madera y la posibilidad de que existan elementos patógenos como hongos o carcoma, en cuyo caso será necesario aplicar productos específicos antes de impermeabilizar la superficie con barniz.
Con muebles que ya han sido barnizados con anterioridad, antes de la aplicación de una nueva capa de barniz, debemos acondicionar la superficie a tratar.
Si la superficie y el barniz preexistente se encuentran deteriorados, será necesario un proceso previo de restauración que permita reparar los defectos y homogeneizar la superficie, hasta eliminar por completo las capas antiguas de barniz mediante lijado o decapado.
Si la madera se encuentra en buen estado y ya ha sido tratada previamente, se puede proceder a la aplicación de un segundo barniz sobre el primero. Téngase en cuenta que cualquier incompatibilidad química entre el barniz preexistente y el nuevo, puede dañar irreversiblemente los muebles.
Lo más recomendable es acudir siempre a un barnizador con experiencia que nos aconseje sobre qué tratamiento debemos utilizar en cada caso
Ecológicos
Barnizar muebles y madera con barniz ecológico al agua
Los barnices ecológicos al agua que se utilizan actualmente en bioconstrucción, protegen la madera manteniendo sus propiedades naturales. Están compuestos por materias primas de origen vegetal y/o mineral por lo que su impacto medioambiental es muy inferior al de los productos sintéticos, basados en derivados del petróleo.
Los barnices al agua crean una capa porosa por la que transpira la madera. Actúan por impregnación, lo que permite a la madera contraerse y dilatarse sin que aparezcan grietas en la capa protectora. Al mantener la madera transpirable, se evita la formación de hongos y bacterias, lo que garantiza paredes más higiénicas y una conservación de la capa protectora durante más tiempo. Desde el punto de vista estético, la capa de barniz es más transparente por lo que resalta la belleza natural de los muebles de madera.
El barniz ecológico para madera penetra más profundamente en el interior de la madera porque tiene una evaporación más lenta, lo que le permite ofrecer una protección mucho mayor ante los cambios de humedad y de temperatura. Si antes de barnizar la madera se tiñe, el barniz acuoso ayuda al pigmento a introducirse dentro de las fibras de la madera, creando un aspecto más vistoso y natural que el teñido al disolvente, normalmente más opaco y superficial.
La innovación tecnológica de los últimos años ha permitido aumentar la utilización de barnices al agua para proteger los muebles y la madera de exterior. Se ha mejorado la formulación de los barnices naturales con la incorporación de filtros ultravioleta y agentes fungicidas, ayudando a que la madera tratada tenga una una mayor durabilidad y resistencia ante los agentes climáticos y xilófagos.
Tintes
Teñir muebles de madera con tintes
El tinte para madera permite cambiar su tonalidad conservando el veteado original. Al teñir la madera el pigmento se sedimenta en el fondo del poro, cambiando su color, pero manteniendo la belleza natural de su veta.
Al teñir los muebles y la madera conseguimos un doble efecto: por un lado, un efecto decorativo que nos permite resaltar la veta y por otro, un efecto de protección que evita la degradación provocada por agentes externos como la humedad, la temperatura y la luz solar.
Una clasificación sencilla de los tintes de madera nos permite diferenciarlos en dos grandes grupos, atendiendo a su composición química: tintes sintéticos y tintes ecológicos.
Los tintes sintéticos, basados en derivados del petróleo, tienen un menor poder de penetración en la madera debido a que su base disolvente es muy volátil. Se secan muy rápido por lo que a continuación, se puede aplicar casi sin esperas una capa de barniz para impermeabilizar la superficie.
Por su parte, los tintes ecológicos, también llamados tintes al agua, tienen un mayor poder de penetración puesto que su evaporación es más lenta. Realzan más el veteado de la madera y no desprenden olor durante su aplicación, aunque necesitan bastante tiempo de secado antes de poder aplicar el barniz.
La utilización de tintes para madera responde principalmente a tres necesidades: para igualar la tonalidad del veteado en aquellas maderas cuyo veteado es poco uniforme; para intentar imitar el color o el veteado de las maderas nobles cuando se utilizan maderas de menor calidad y para igualar el tono de los muebles de madera con el resto del entorno.
No todas las maderas aceptan de igual forma los tintes. En general, las maderas de color claro, como el abedul o el haya aceptan de buen grado los tintes. Son maderas mucho más económicas que por ejemplo el nogal, por lo que son buenas candidatas para ser teñidas. Aunque cualquier persona familiarizada con la madera podría distinguir a simple vista el nogal del haya teñida con color nogal, el acabado es muy similiar.
El tintado es uno de los procesos más complejos en tratamiento de la madera. Una de las principales dificultades a la hora aplicar el tinte sobre la madera es conseguir una tonalidad homogénea, debido a los efectos de la temperatura, la humedad y a las características del propio producto aplicado. Cuanto mayor es la superficie a tratar, como por ejemplo en tarimas, parquet o techos, resulta más difícil lograr una tonalidad uniforme.
En otras ocasiones, la dificultad no está en la propia aplicación del producto, sino en conseguir igualar la tonalidad entre un mueble antiguo y otro nuevo, que pueden incluso estar fabricados en distintos tipos de madera.
Si fuera necesario cambiar el color de un mueble previamente barnizado, podríamos utilizar las siguientes técnicas: aplicar un tinte más oscuro sobre el barniz preexistente; aplicar laca ocultando el veteado de la madera original o decapar el barniz inicial para aplicar ya sobre la madera en crudo el tinte deseado y volver a barnizar. Este tipo de trabajo es muy delicado y puede dañar la madera irreversiblemente por lo que se recomienda contratar a un barnizador con experiencia.
Lacas
Pintar muebles y madera con lacas
La utilización de lacas para la protección y decoración de la madera, permite obtener un acabado brillante, extremadamente terso y uniforme, en el que queda oculto el veteado original de la madera.
La utilización de lacas tiene importantes ventajas respecto a las pinturas. A la hora de lacar o pintar muebles, debemos saber que la laca es más brillante y duradera que la pintura y su tiempo de secado es menor. La tonalidad del color obtenido con la aplicación de lacas perdura más que la obtenida con pinturas, manteniéndose invariable con el paso del tiempo. Además, debido a la velocidad de secado, se evita que durante la aplicación se adhieran partículas de polvo del ambiente, consiguiéndose un acabado cristalino.
Con las lacas podemos conseguir un acabado de cualquier color (cartas de colores RAL, NCS y Pantone), lo que nos permite combinar los muebles y la carpintería con cualquier otro elemento decorativo. También son una alternativa económica para restaurar mobiliario antiguo, porque nos permiten ocultar los defectos estéticos de muebles que se han degradado.
Son tres los elementos que debemos cuidar para conseguir un buen lacado: el tipo de tablero sobre el que queremos aplicar la laca, la limpieza de la superficie antes de la aplicación y la calidad de la laca. Aunque se puede lacar cualquier tipo de madera o tablero, para conseguir un acabado liso y homogéneo se suele utilizar tablero MDF.
En Barnizados Barbas utilizamos lacas sintéticas y ecológicas de la más alta calidad. Evitamos de esta forma los problemas más comunes asociados al lacado: la falta de adherencia, el efecto grumoso o “piel de naranja” y el tono amarillento que aparece con el paso del tiempo.
El lacado de muebles es una solución práctica y económica para dar un aire nuevo a la decoración, creando un ambiente acogedor, sencillo y luminoso.